¿Quién soy?

Cuando comencé el BLOG de OMNIA IN UNO (2014) coloqué un texto que puedo decir que hoy sigue vigente:

¿Quién soy?

Esta pregunta no es fácil de responder.

Podría deciros mi nombre, la dirección donde vivo, mi fecha de nacimiento, mi estado civil, mi estatura, mi peso, los nombres de mis padres, los nombres de mis hijos, mis enfermedades, mi profesión, mis estudios, la trayectoria de mi vida y hasta el nombre de mi perro…Y con todo esto, ¿Estaría realmente diciendo quién soy?

Creo que solo sabríais de mí lo exterior, lo superficial, algunos datos de mi cuerpo y algunos otros de mi identidad social pero poco más. Para completarlo más podría deciros las cosas que pienso de la sociedad, de la política, de la religión. Podría hablaros del sentimiento que tengo por mis hijos o por mi mujer. Podría haceros partícipes de cuales son mis hobbys, que es lo que me gustaría hacer antes de morir, que cosas son las que me aterran y que no podría soportar que ocurriesen. Incluso podría contaros todos mis pensamientos y hasta mis más profundos sentimientos y aun con todo esto, ¿Estaría realmente diciendo quién soy?

Creo que la única identidad de la que merece la pena decir algo es la IDENTIDAD ÚLTIMA, pero de esta no se puede nombrar palabra.

Dos Roles

Socialmente hablando, mi nombre es Mikel pero desde los inicios de OMNIA IN UNO tomé el sobrenombre de Icaro Dedaloson. Digamos que Mikel es el personaje común que soy con su trabajo de ocho horas, sus responsabilidades familiares y sus actividades de vida, Icaro es ese Mikel tomando el ROL de refllexivo, centrado en los estudios espirituales y filofóficos.

¿Por qué Icaro Dedaloson?

El nombre viene del mito griego de Ícaro hijo de Dédalo (Dedaloson). Son muchísimas las formas en las que se ha contado este mito a lo largo de la historia, esta es una de ellas:

Ícaro vivía atrapado con su padre, Dédalo, en la Isla de Creta. Padre e hijo pasaban largas jornadas reflexionando sobre cómo podían escapar de la isla, pero el rey Minos, controlaba todas las salidas. Todas, excepto una: el aire. Un día, el astuto Dédalo reparó en este detalle y comenzó a trabajar en una forma de hacerles volar por encima de las murallas de su prisión insular.

Usando plumas, hilo y cera, Dédalo consiguió dar forma a unas alas, muy similares a los de los pájaros. Tras comprobar que su artilugio funcionaba, enseñó a su hijo a volar. Pero le advirtió de que no lo hiciera muy alto, porque la cera que sostenía las plumas se derretiría, ni muy bajo, pues si el mar mojaba las alas, éstas dejarían de funcionar.

El día previsto, ambos alzaron su vuelo por encima de las murallas de Creta, comprobando con gran alegría que eran libres. Pero la emoción llevó al joven Ícaro a cometer la imprudencia de volar queriendo llegar al sol. Tan alto voló que el sol terminó por fundir la cera que sujetaba las plumas de sus alas. Cuando éste se dio cuenta ya era demasiado tarde: Ícaro cayó al mar y murió.

Nunca encontré a Ícaro como un loco inconsciente sino como una persona ilusionada que quería llegar a lo más elevado que se conocía y que en Grecia era precisamente el sol. Así lo intentó también porque con las alas creía tener los medios para ello. Dos motivos le llevan a tal furor, primero de todo su propia ignorancia y segundo el olvido de la advertencia de su padre.

Ignorancia y olvido de la Realidad Interior creo que han sido lo que muchos años impulsan a volar a metas realmente fantasiosas, siempre ilusorias. Esa caída de Dédalo en realidad fue una bendita desilusión una muerte del buscador y un encuentro con su verdadera Identidad. Icaro muere, pero se ilumina gozoso de Realidad Icaro Dedaloson. Sin necesidad de volar, sin necesidad de alas, sin necesidad del sol, Él siempre ha sido y será LIBRE y lo único que ha ocurrido es que ahora lo sabe.

Ícaro Dedaloson