Comprendiendo la Semana Santa: JUEVES SANTO

El Jueves Santo o JUEVES DE INTIMIDAD se celebra:

  •  La Última Cena.
  •  El Lavatorio de los pies,
  • La oración de Jesús en el Huerto de Getsemaní.
  • Jesús es apresado

 

 

 

LA ULTIMA CENA

 

ultima-cena_Cuando llegó la hora, se puso a la mesa con los apóstoles; y les dijo: “Con ansia he deseado comer esta Pascua con vosotros antes de padecer; porque os digo que ya no la comeré más hasta que halle su cumplimiento en el Reino de Dios.” Y recibiendo una copa, dadas las gracias, dijo: “Tomad esto y repartidlo entre vosotros; porque os digo que, a partir de este momento, no beberé del producto de la vid hasta que llegue el Reino de Dios.” Tomó luego pan, y, dadas las gracias, lo partió y se lo dio diciendo: Este es mi cuerpo que es entregado por vosotros; haced esto en recuerdo mío.” De igual modo, después de cenar, la copa, diciendo: “Esta copa es la Nueva Alianza en mi sangre, que es derramada por vosotros. “Pero la mano del que me entrega está aquí conmigo sobre la mesa. Porque el Hijo del hombre se marcha según está determinado. Pero, ¡ay de aquel por quien es entregado!” Entonces se pusieron a discutir entre sí quién de ellos sería el que iba a hacer aquello.

 Lucas 22, 14-23, 56

 

Orígenes judíos de la cena de Pascua

noche de pesaj en egipto sangre del cordero puertasHace miles de años, los judíos vivían en la tierra de Canaán, pero sobrevino una gran carestía y tuvieron que mudarse a vivir a Egipto, donde el faraón les regaló unas tierras fértiles donde pudieran vivir, gracias a la influencia de un judío llamado José, conocido como El soñador.

Después de muchos años, los israelitas se multiplicaron muchísimo en Egipto y el faraón tuvo miedo de que se rebelaran contra su reino. Ordenó matar a todos los niños varones israelitas, ahogándolos en el río Nilo. Moisés logró sobrevivir a esa matanza, pues su madre lo puso en una canasta en el río y fue recogido por la hija del faraón.

El faraón convirtió en esclavos a los israelitas, encomendándoles los trabajos más pesados.

Dios eligió a Moisés para que liberara a su pueblo de la esclavitud. Como el faraón no accedía a liberarlos, Dios mandó caer diez plagas sobre Egipto.

La última de esas plagas fue la muerte de todos los primogénitos del reino.

Para que la plaga no cayera sobre los israelitas, Dios ordenó a Moisés que cada uno de ellos marcara la puerta de su casa con la sangre de un cordero y le dio instrucciones específicas para ello: En la cena, cada familia debía comerse entero a un cordero asado sin romperle los huesos. No debían dejar nada porque al día siguiente ya no estarían ahí. Para acompañar al cordero debían comerlo con pan ázimo y hierbas amargas. La hierbas amargas ayudarían a que tuvieran menos sed, ya que tendrían que caminar mucho en el desierto. El pan al no tener levadura no se haría duro y lo podían llevar para comer en el camino. Les mandó comer de pie y vestidos de viaje, con todas sus cosas listas, ya que tenían que estar preparados para salir cuando les avisaran.

Al día siguiente, el primogénito del faraón y de cada uno de los egipcios amaneció muerto. Esto hizo que el faraón accediera a dejar a los israelitas en libertad y éstos salieron a toda prisa de Egipto. El faraón pronto se arrepintió de haberlos dejado ir y envió a todo su ejército para traerlos de nuevo. Dios ayudó a su pueblo abriendo las aguas del mar Rojo para que pasaran y las cerró en el momento en que el ejército del faraón intentó pasar.

Desde ese día los judíos empezaron a celebrar la pascua en la primera luna llena de primavera, que fue cuando Dios los ayudó a liberarse de la esclavitud en Egipto.

Pascua quiere decir “paso”, es decir, el paso de la esclavitud a la libertad. El paso de Dios por sus vidas.

Los judíos celebran la pascua con una cena muy parecida a la que tuvieron sus antepasados en la última noche que pasaron en Egipto.

Las fiesta de la pascua se llamaba “Pesaj” y se celebraba en recuerdo de la liberación del pueblo judío de la esclavitud de Egipto. Esto lo hacían al llegar la primavera, del 15 al 21 del mes hebreo de Nisán, en la luna llena.

Los elementos que se utilizaban en la cena eran los siguientes:

  • El Cordero: Al salir de Egipto, los judíos sacrificaron un cordero y con su sangre marcaron los dinteles de sus puertas.
  • Karpas: Es una hierba que se baña en agua salada y que recuerda las miserias de los judíos en Egipto.
  • Naror: Es una hierba amarga que simboliza los sufrimientos de los hebreos durante la esclavitud en Egipto. Comían naror para recordar que los egipcios amargaron la vida sus antepasados convirtiéndolos en esclavos.
  • Jarose: Es una mezcla de manzana, nuez, miel, vino y canela que simboliza la mezcla de arcilla que usaron los hebreos en Egipto para las construcciones del faraón.
  • Matzá: Es un pan sin levadura que simboliza el pan que sacaron los hebreos de Egipto que no alcanzó a fermentar por falta de tiempo.
  • Agua salada: Simboliza el camino por el Mar Rojo.
  • Cuatro copas de vino: Simbolizan cuatro expresiones Bíblicas de la liberación de Israel.
  • Siete velas: Alumbran dan luz. Esta simbolizan la venida del Mesías, luz del mundo.

 

 

 

El Pan y el Vino símbolos fundamentales de la COMUNIÓN con lo Divino

Podrían creer muchos que fue Jesús en la última cena quien estableció el sello de comunión entre lo material y lo inmaterial, entre el hombre y Dios. Podrían pensar que fue Él quien en aquel momento estableció la Eucaristía pero en los mismos textos bíblicos ya teníamos constancia de este ejercicio ritual.

melquisedec “Entonces Melquisedec, rey de Salem y sacerdote del Dios Altísimo, sacó pan y vino; y le bendijo, diciendo: Bendito sea Abram del Dios Altísimo, creador de los cielos y de la tierra; y bendito sea el Dios Altísimo, que entregó tus enemigos en tu mano. Y le dio Abram los diezmos de todo.”

Génesis 14: 18-20

 

Es muy interesante ver como para la mayor parte del culto cristiano católico-evangélico estos versículos apenas tienen de importancia. Dicen así:

El cap. 14, nos habla de la lucha de Abrahán contra el rey Colodorlahomer y sus aliados: relato preciso, cuyo centro de interés es la historia universal con un gran protagonista, Abrahán. Si omitiésemos los versículos referentes a Melquisedec, el v. 17, empalmaría perfectamente con el v. 21.

Y sin embargo la mayor parte de los exegetas ven en este relato un fragmento perteneciente a una tradición muy antigua.

 

Aún hoy Melquisedec es uno de los grandes misterios bíblicos y a pesar de la gran importancia que se le da en los primeros capítulos de la biblia, como un divino por encima del mismo Abrahan no lo encontramos esculpido o pintado por los grandes artistas de ninguna época.

 

Para los antiguos gnósticos Melquisedec se presenta tan eterno como su sacerdocio. Ha estado en el mundo desde el principio del tiempo y se quedará hasta el final. Es el primer peldaño en la escala que ascienden las almas iluminadas.

 

Sin entrar ahora en el papel en la historia del Sumo Sacerdote Melquisedec, vemos que existía la tradición de crear una comunión con la divinidad a través de los elementos del pan y el vino antes de la llegada de Jesús. También nos deja ver cómo hay una similitud entre Jesús y Abrahan pues no solo vivieron el misterio de la eucaristía sino que al poco tiempo después, cada uno dentro de su camino deben entregarse a su DIOS para que se hiciese su voluntad y no la de ellos. Dios pide a Abrahan que sacrifique a su hijo para que demuestre su fe y de igual forma Dios pide a Jesus que se sacrifique a si mismo en la cruz para revitalizar la fe que las personas hemos perdido en lo divino.

 

Es entonces la eucaristía el recuerdo del TODO POR EL TODO. Debemos dar todo a LO REAL y abandonar todo aquello que sea parte de la ilusión y así demostraremos cuan libres somos.

 

 

EL CÁLIZ también es un elemento de antigua tradición.

diezmo-abram-melquisedec-200A penas sabemos nada de ese cáliz que después de aquella cena llamaríamos el Santo Grial. Pero lo cierto es que ese cáliz ya venía de tiempos inmemoriales como nos cuenta la Santa Ana Catherine Emmerich en sus revelaciónes sobre la pasión dolorosa del Señor Jesucristo. De hecho el cáliz fue un legado de tiempos del mismísimo Abrahan y Melquisedec, otro vinculo más que destacamos entre Jesús y Abrahan.

 

Los dos apóstoles tomaron allí, entre otras cosas, el cáliz de que se sirvió el Señor para la institución de la Sagrada Eucaristía. El cáliz que los apóstoles llevaron de la casa de Verónica, es un vaso maravilloso y  misterioso. Había estado mucho tiempo en el templo entre otros objetos preciosos y de gran antigüedad, cuyo origen y uso se había olvidado.

 El gran cáliz estaba en casa de Abraham: Melquisedec lo trajo consigo del país de Semíramis a la tierra de Canaán cuando comenzó a fundar algunos establecimientos en el mismo sitio donde se edificó después Jerusalén: él lo usó en el sacrificio, cuando ofreció el pan y el vino en presencia de Abraham, y se lo dejó a este Patriarca.

  Ana Catherine Emmerich

 

 

El Cuerpo y la Sangre del CRISTO (UNGIDO)

pan-de-vidaEl Pan y el Vino Son los elementos naturales que se tomaron para que no sólo simbolicen sino que se conviertan en su Cuerpo y su Sangre y lo hagan presente en el sacramento de la Eucaristía. Este es el misterio de la transubstanciación.

Jesús asume estos dos elementos en el contexto de la cena pascual, donde el pan ázimo de la pascua judía que celebraban con sus apóstoles hacía referencia a esa noche en Egipto en que no había tiempo para que la levadura hiciera su proceso en la masa (Ex 12,8).

El vino es la nueva sangre del Cordero sin defectos que, puesta en la puerta de las casas, había evitado a los israelitas que sus hijos murieran al paso de Dios (Ex 12,5-7). Cristo, el Cordero de Dios (Jn 1,29), al que tanto se refiere el Apocalipsis, nos salva definitivamente de la muerte por su sangre derramada en la cruz.

 

 

LAVATORIO DE PIES

 

 

lavatorio de piesAntes de la fiesta de Pascua, sabiendo Jesús que había llegado la hora de pasar de este mundo al Padre, él, que había amado a los suyos que quedaban en el mundo, los amó hasta el fin. Durante la Cena, cuando el demonio ya había inspirado a Judas Iscariote, hijo de Simón, el propósito de entregarlo, sabiendo Jesús que el Padre había puesto todo en sus manos y que él había venido de Dios y volvía a Dios, se levantó de la mesa, se sacó el manto y tomando una toalla se la ató a la cintura. Luego echó agua en un recipiente y empezó a lavar los pies a los discípulos y a secárselos con la toalla que tenía en la cintura. Cuando se acercó a Simón Pedro, este le dijo: «¿Tú, Señor, me vas a lavar los pies a mí?». Jesús le respondió: «No puedes comprender ahora lo que estoy haciendo, pero después lo comprenderás». «No, le dijo Pedro, ¡tú jamás me lavarás los pies a mí!». Jesús le respondió: «Si yo no te lavo, no podrás compartir mi suerte». «Entonces, Señor, le dijo Simón Pedro, ¡no sólo los pies, sino también las manos y la cabeza!». Jesús le dijo: «El que se ha bañado no necesita lavarse más que los pies, porque está completamente limpio. Ustedes también están limpios, aunque no todos». El sabía quién lo iba a entregar, y por eso había dicho: «No todos ustedes están limpios». Después de haberles lavado los pies, se puso el manto, volvió a la mesa y les dijo: «¿comprenden lo que acabo de hacer con ustedes? Ustedes me llaman Maestro y Señor, y tienen razón, porque lo soy. Si yo, que soy el Señor y el Maestro, les he lavado los pies, ustedes también deben lavarse los pies unos a otros. Les he dado el ejemplo, para que hagan lo mismo que yo hice con ustedes. 

Juan 13, 1-15

 

Lavar los pies era un servicio que sólo hacían los inferiores a los superiores. Normalmente sólo desarrollaban ese trabajo los esclavos. Jesús quiere manifestar que él está entre ellos como el que sirve, no como el señor.

 

Esto es lo que había hecho Jesús durante toda su vida, pero ahora quiere hacer un signo que no deje ningún lugar a la más mínima duda. Es importante el hecho en sí, pero mucho más, lo que quiere significar.

 

Juan, el más espiritual y místico de los evangelistas, el que más profundizó en el mensaje de Jesús, ni siquiera menciona la institución de la eucaristía. Esto debía hacernos pensar en la importancia del signo de lavar los pies. Sospecho que Juan quiso recuperar para la última cena el carácter de recuerdo de Jesús como don, como entrega.

 

“Yo estoy entre vosotros como el que sirve.” Jesús no renuncia a ninguna grandeza humana. Pero denuncia la falsedad de la grandeza humana que se apoya en el poder. La verdadera grandeza humana está en parecerse a Dios que se da sin condiciones ni reservas.

 

Todo ser humano, también Jesús, es un proyecto que tiene que ser llevado a la realización completa. Esa plenitud a la que puede llegar, está marcada por su capacidad de darse a los demás sin reservarse nada. Ser más humano es ser capaz de amar más.

 

 

Se Descubre el Traidor

 

se descubre al traidorEntonces uno de los Doce, llamado Judas Iscariote, fue donde los sumos sacerdotes,y les dijo: ¿Qué queréis darme, y yo os lo entregaré? Ellos le asignaron treinta monedas de plata. Y desde ese momento andaba buscando una oportunidad para entregarle. El primer día de los Ázimos, los discípulos se acercaron a Jesús y le dijeron: ¿Dónde quieres que te hagamos los preparativos para comer el cordero de Pascua? El les dijo: Id a la ciudad, a casa de fulano, y decidle: El Maestro dice: Mi tiempo está cerca; en tu casa voy a celebrar la Pascua con mis discípulos. Los discípulos hicieron lo que Jesús les había mandado, y prepararon la Pascua. Al atardecer, se puso a la mesa con los Doce. Y mientras comían, dijo: Yo os aseguro que uno de vosotros me entregará Muy entristecidos, se pusieron a decirle uno por uno: ¿Acaso soy yo, Señor? El respondió: El que ha mojado conmigo la mano en el plato, ése me entregará. El Hijo del hombre se va, como está escrito de él, pero ¡ay de aquel por quien el Hijo del hombre es entregado! ¡Más le valdría a ese hombre no haber nacido!» Entonces preguntó Judas, el que iba a entregarle: ¿Soy yo acaso, Rabbí? Dícele: Sí, tú lo has dicho. 

Mateo 26, 14-25

 

Judas ya no ve más que a sí mismo y sus tinieblas, ya no ve la luz de Jesús, esa luz que puede iluminar y superar incluso las tinieblas. De este modo, nos hace ver el modo equivocado del arrepentimiento: un arrepentimiento que ya no es capaz de esperar, sino que ve únicamente la propia oscuridad, es destructivo y no es un verdadero arrepentimiento […]En Judas encontramos el peligro que atraviesa todos los tiempos, es decir, el peligro de que también los que “fueron una vez iluminados, gustaron el don celestial y fueron partícipes del Espíritu Santo”, a través de múltiples formas de infidelidad en apariencia intrascendentes, decaigan anímicamente y así, al final, saliendo de la luz, entren en la noche y ya no sean capaces de conversión. En Pedro vemos otro tipo de amenaza, de caída más bien, pero que no se convierte en deserción y, por tanto, puede ser rescatada mediante la conversión

 

 

 

JESÚS ORA EN GETSEMANÍ

 Gethsemane-Getsemani

“Vinieron, pues, a un lugar que se llama Getsemaní, y dijo a sus discípulos: Sentaos aquí, entre tanto que yo oro. Y tomó consigo a Pedro, a Jacobo y a Juan, y comenzó a entristecerse y a angustiarse. Y les dijo: Mi alma está muy triste, hasta la muerte; quedaos aquí y velad. Yéndose un poco adelante, se postró en tierra, y oró que si fuese posible, pasase de él aquella hora. Y decía: Abba, Padre, todas las cosas son posibles para ti; aparta de mí esta copa; mas no lo que yo quiero, sino lo que tú. Vino luego y los halló durmiendo; y dijo a Pedro; Simón, ¿duermes? ¿No has podido velar una hora? Velad y orad, para que no entréis en tentación; el espíritu a la verdad está dispuesto, pero la carne es débil. Otra vez fue y oró, diciendo las mismas palabras. Al volver, otra vez los halló durmiendo, porque los ojos de ellos estaban cargados de sueño; y no sabían qué responderle. Vino la tercera vez, y les dijo: Dormid ya, y descansad. Basta, la hora ha venido; he aquí, el Hijo del Hombre es entregado en manos de los pecadores. Levantaos, vamos; he aquí, se acerca el que me entrega.”

(Mr 14:32-42)

 

 

Nuestro Señor se apartó para orar llevándose a Pedro, Santiago y Juan, a quienes hizo partícipes de la tremenda angustia que sentía, una angustia de muerte, y les pidió velar mientras El oraba. Jesús durante más de una hora estuvo pidiendo al Padre, a quien se dirige con el término que usaban los niños pequeños para hablar con el papá (“abbá”), que si era posible no fuera sometido a lo que iba a ocurrir, pero que se hiciera la voluntad de Dios, luego regresó donde los tres que El mismo había seleccionado y, encontrándolos dormidos, los reprendió. Volvió a irse a orar “con las mismas palabras”, y cuando regresó otra vez los halló en un profundo sueño, sin que ellos pudieran hallar explicación a su conducta. Nuevamente se retiró a orar y otra vez ellos se durmieron. La angustia que sentía era tal que, según San Lucas, sudó gotas de sangre. La tercera vez Jesús les dice, tal vez como reproche, que sigan durmiendo, que ya basta, pues ya viene el que lo va a entregar.

 

Algunos de los detalles

  1. Es la única vez que se describe por completo cómo oraba Jesús, en las demás ocasiones no hay detalles (las oraciones en la última cena descritas en San Juan son algo bien distinto).
  2. La oración duró mucho tiempo. La primera vez que Jesús encontró a los tres apóstoles dormidos ya había pasado una hora (Mc 14, 37).
  3. Jesús ora de rodillas, justamente la posición que muestra el mayor compromiso (algunos santos han dicho que el cielo se gana con las rodillas), pero también la que muestra la máxima desesperación (Mt 18, 26, en la parábola del deudor que no perdonó).
  4. Jesús sentía una agonía profunda, usando términos que recuerdan el Salmo 42, 6. El término en griego que describe el estado de Jesús en los evangelios de San Marcos y San Mateo (perilypos), solamente es utilizado en todo el evangelio cinco veces, y supone una idea de tristeza infinita. Curiosamente, es el mismo término en griego que San Marcos utiliza para describir lo que siente Herodes cuando debe cumplir el juramento a la hija de Herodías que supuso la muerte de Juan el Bautista (Mc 6, 26); también, es el mismo término que San Lucas aplica al joven rico que no quiso despegarse de su dinero (Lucas 18, 23 y 24).
  5. El término en griego con el cual describe San Lucas cómo se sentía Jesús es el origen de nuestra palabra “agonía” (Lucas 22, 44), y no aparece en ninguna otra parte del Nuevo Testamento.
  6. Jesús necesitaba apoyo en ese momento, y por eso se llevó al jefe los apóstoles y los otros dos discípulos más cercanos, pero en lugar de eso ellos se durmieron profundamente, sin importar que Jesús en persona les llamara la atención por hacerlo.
  7. Todo el mundo tiene presentes las tres veces que San Pedro negó a Jesús (Mateo 26, 69-75), pero pocos se dan cuenta de que, según el relato de San Marcos, también tres veces se quedaron dormidos Pedro, Santiago y Juan, en el peor momento posible. Según Lucas, un ángel debió venir a acompañar a Jesús (Lc 22, 43).
  8. Esos mismos apóstoles habían acompañado a Jesús durante la Transfiguración, pero aún siendo testigos de ese portento y de tantos otros, y del hecho de que Elías y Moisés estuvieron hablando del fin de la vida de Nuestro Señor enfrente de los apóstoles (Lc 9, 31), nada de ello les fue suficiente para velar con Jesús, y eso que durante la Transfiguración sí estuvieron despiertos.
  9. Una de las principales misiones de todos los apóstoles era estar con Jesús (Mc 3, 14), de modo que El los necesitaba.
  10. Jesús se moría de angustia, pero los apóstoles se morían de sueño (en griego el término que decribe la clase tipo de sueño que sentían los apóstoles tiene ese sentido), aunque alguna tristeza tenían, pues San Lucas atribuye a ella su sueño (Lc 22, 45).
  11. Según el mismo San Lucas, era tal el estado anímico de Jesús que tuvo sudor con sangre (Lucas 22, 44), fenómeno médicamente denominado hematidrosis.
  12. Jesús también lloró (Hb 5, 7).
  13. En todo momento Jesús repetía en su oración las mismas palabras (“… aparta de mí esta copa. Pero no se haga lo que yo quiero, sino lo que quieres tú.”, Mc 14, 39). Por eso no es el hecho de la repetición de palabras lo que importa, sino el compromiso espiritual que se coloca en ello, y a eso es que se refiere Jesús en Mateo 6, 7, un texto que utilizan mucho para atacar a los católicos.
  14. Jesús está aplicando su propia oración: el Padrenuestro, en aquella parte que dice “…hágase tu voluntad así en la tierra como en el Cielo” (Mt 6, 10).
  15. Jesús esperó todo el tiempo que los apóstoles estuvieran orando con él. Al final, ante el hecho de que llegaban por él sus enemigos con Judas, dice “basta” (Mc 14, 41), y aquellos con El estaban dormidos, utilizó un término en griego que tiene la connotación de “ya no más”, “está hecho”, para enfrentarse a la etapa definitiva en el camino hacia la cruz. Jesús ya había hecho el acto de comunión con el pan y el vino, pero Pedro, Santiago y Juan parece no habían entendido el alcance de lo ocurrido durante la institución de la Eucaristía, o de tantas veces que Nuestro Señor los había invitado a seguirlo (“… “El que quiera seguirme, que renuncie a sí mismo, cargue con su cruz y me siga…”, Mt 16, 24).
  16. Dios en Getsemaní muestra cómo se duele por nosotros. Ya no es más un ser lejano, sino que por el contrario es muy cercano. Su dolor es la muestra de lo que siente por el desprecio de que será objeto.
  17. Pero Jesús en Getsemaní también es la humanidad perseguida, atormentada, el humillada, necesitada, a la cual hacemos oídos sordos. Esto merece una reflexión especial aparte.

 

Así es como ve a esta humanidad una persona despierta como Jesús. TODOS DORMIDOS y a pesar de las indicaciones dadas una y otra vez, seguimos dormidos. Es verdad que el camino espiritual uno lo hace solo, Jesús en su agonía se ve solo, ni su más fiel discípulo Pedro se dará cuenta de todo lo que su Rabí está pasando.

 

 

 

Orar en la agonía

cristo-en-getsemani1 “Y él se apartó de ellos a distancia como de un tiro de piedra; y puesto de rodillas oró, diciendo: Padre, si quieres, pasa de mí esta copa; pero no se haga mi voluntad, sino la tuya.  Y se le apareció un ángel del cielo para fortalecerle.  Y estando en agonía, oraba más intensamente; y era su sudor como grandes gotas de sangre que caían hasta la tierra”.

 

Un hombre, el más inocente de todos, Jesús de Nazareth, cae de rodillas en el huerto de los olivos. Sólo le contempla la luna que baña, enmudecida, las sombras de la ciudad santa. Era de noche, como era de noche en el alma de Judas Iscariote, uno de los apóstoles, que ha tomado la decisión de traicionar de su maestro.

Era de noche también en el alma de Jesús. El Señor, que nos acostumbró a verlo tan seguro de sí mismo, dueño de toda circunstancia, aun en medio de situaciones muy tensas, ahora cae de rodillas, temblando. Su sudor es frío, llora, gime. Su oración es inusual: “Padre, si es posible, aparta de mí este cáliz.”

 

¿Cómo es que tú, que siempre aceptaste la voluntad del Padre y la defendiste contra toda rebaja por parte de los hombres, ahora la rechazas? “Padre, si es posible…” ¡Cuánto te debió doler esta oración! ¡Hasta qué punto debió llegar tu sufrimiento moral que te ha reventado por dentro y te ha hecho chorrear goterones de sangre!

 

Agonía, temor, pavor, tristeza suma, casi desesperación, tedio, pesar. Estas son las aves que anidan en tu ánimo. Por eso te encontramos desplomado, yaciente en el suelo, gimiendo e implorando misericordia al Padre de los cielos. Sí que era de noche.

¿Por qué esta escena? ¿Por qué así? ¿Qué contemplabas, Jesús? Delante de ti se levantaba una oscura y pesada ola de contradicciones, pasiones desbocadas, traición y desprecio, vejaciones sin cuento, injusticias e ingratitudes, insensibilidad y odio. Todo concentrado sobre ti. Y estabas solo. Terriblemente solo.

 

Y no era para menos. Las imágenes de lo que te vendrá encima son como sordas bofetadas sobre tu corazón. La traición de Judas, alma escogida; el abandono de los once restantes cuando la captura; las negaciones de Pedro; la condena injusta; el ir y venir de Pilatos a Herodes; la cobardía y contemporización del procurador; el bestial ensañamiento de la cohorte sobre tu persona bendita; el desprecio de la chusma que prefirió a un bandido de nombre Barrabás; el via-crucis; la crucifixión; las tres horas de agonía colgado de un madero, pendiendo sobre tus carnes vivas; los desprecios y desafíos que aún allí te lanzarán los escribas y fariseos. Una muerte ignominiosa. Este era el cáliz que por adelantado te hacía beber el Padre.

 

 

En la vida, todos podemos experimentar momentos difíciles,  el tema no es preguntarnos a que se deben esos momentos sino cómo los enfrento en mi diario vivir; En Marcos leemos la experiencia de Jesús en el momento más duro y difícil que le toco vivir aquí en la tierra, justo en uno de sus lugares favoritos y que Él utilizaba para encontrarse con el Padre, en el huerto de Getsemaní.

 

La situación se estaba tornando cada vez más complicada, tal como nos pasa algunas veces a nosotros, cuando el panorama se pone negro y no vemos la salida por ningún lado.

 

Vemos a Jesús abriendo su corazón delante de la Presencia de Dios, pidiendo que esa prueba, esa situación pasara, que no tuviera que experimentarla y como siempre se refirió a Dios como su Padre, sabiendo que Dios tiene un propósito para cada uno de nosotros y que lo central era hacer la Voluntad de Dios 

 

Jesús tenía que pasar esa prueba.  Por encima de Su deseo estaba el Propósito de Dios. La Voluntad de Dios por sobre nuestra voluntad (Mt. 6:10). Muchas veces deberemos enfrentarnos  a pruebas, pero ello no significa que Dios nos dejó, al contrario, Él está ahí siempre con nosotros en medio de la prueba para ayudarnos;

 “No os ha sobrevenido  ninguna prueba que no sea humana; pero fiel es Dios, que no os dejará  ser probados más de lo que podéis resistir, sino que dará también juntamente con la prueba la salida, para que podáis soportarla” (1a Cor. 10:13)

Dios siempre nos da una salida, nos sostiene y nos ayuda

 

 

 

JESÚS ES APRESADO

 

beso de judas

 Aún estaban las palabras de Jesús en sus labios, cuando la luz de teas y antorchas comenzó a disipar las tinieblas, y el silencio de aquel retiro quedó interrumpido por el griterío de la muchedumbre que se acercaba, encabezada por Judas el traidor. Los ocho discípulos que habían quedado en la entrada de la arboleda debieron esconderse sin duda, al aproximarse el gentío. “Y también Judas, el que le entregaba, sabía aquel lugar; porque muchas veces Jesús se juntaba allí con sus discípulos. Judas pues tomando una compañía, y ministros de los pontífices y de los Fariseos, vino allí con linternas y antorchas, y con armas” (Juan 18:2 y 3). “Y hablando aún él, he aquí Judas, uno de los doce, vino, y con él mucha gente con espadas y con palos, de parte de los príncipes de los sacerdotes, y de los ancianos del pueblo. Y el que le entregaba les había dado señal, diciendo: Al que yo besare, aquél es: prendedle. Y luego que llegó a Jesús, dijo: Salve, Maestro. Y le besó. Y Jesús le dijo: Amigo, ¿a qué vienes? Entonces llegaron, y echaron mano a Jesús, y le prendieron” (Mat. 26:47-50).

 

 

Una visión de Judas

bolsa de judasCON UN BESO ENTREGAS AL HIJO DEL HOMBRE???…JUDAS que significa TRAIDOR …provenía de una ciudad de los SICARIOS es decir asesinos a sueldo…era uno de los 12 discípulos de JESUS…también ECHABA FUERA DEMONIOS..PREDICABA y muchas gentes se convertían a CRISTO …caminaba con JESUS… VEÍA SUS milagros pero nunca fue SALVO…como hoy en día muchos falsos cristianos dentro de la iglesia le decimos que le amamos y afuera le NEGAMOS…QUE REPRESENTA JUDAS…?

LA EXCELENCIA DEL HUMANISMO…un ser humano de ideas brillantes , frío , calculador , bueno para los numero$ , amaba el dinero…servía a JESÚS por interés no por AMOR …es decir ERA LADRON…así hoy en día las gentes como el , solo quieren ver RESULTADOS MATERIALES en la espiritualidad…así los judas de hoy DESARROLLAN TECNICAS CON SUS MÉTODOS , PARA GANAR LAS MULTITUDES…EL NEGOCIO DE LA FE…conciertos, CONGRESOS, conferencista CON TARIFAS ELEVADAS para RECAUDACIÓN MILLONARIA … SE NEGOCIA A QUIEN TRAERLE PARA ATRAER A LAS MULTITUDES …él era EL TESORERO DE LA IGLESIA …así los FALSOS PASTORES, MAESTROS Y GURÚS ESTÁN MÁS PREOCUPADOS CON LA FINANZA$ DE sus Iglesias, logias y sectas que no les importa nada de la PARTE ESPIRITUAL.

JUDAS entendió que EL REINO DE JESUS ERA ESPIRITUAL. …NO UN REINO MATERIAL y al darse cuenta de eso se DECEPCIONO DE JESÚS y quiso venderlo. Así es la codicia que todos cargamos dentro.

 

 

Otra visión de Judas

El-demonio-y-Judas-IscarioteCuando Judas les dice a los soldados que va a besar al Maestro, usa el verbo filien, que es la palabra común para decir “besar” en griego. Pero, al acercarse a Jesús y besarlo, el evangelio emplea la palabra katafilein, que significa “besar afectuosamente, o en forma cariñosa” ¿Por qué Judas usa un beso de amor para entregar a Jesús? ¿Para identificarlo? Esto, simplemente, no puede ser — ya que le bastaría con señalarlo discretamente, y su nombre hubiese permanecido intachable.

Jesús, por su parte, era muy conocido por todos lados. Predicaba y enseñaba todos los días en las calles y en el templo, hacía milagros y se identificaba como el Verbo Encarnado — la Palabra de Dios — sólo un occiso no supiera de Él.

 

¿Quién no lo reconocería?

Judas no quiso identificarlo. Sino que quiso besar a su maestro con afecto y cariño, siendo sincero al hacerlo. Luego, al dar un paso atrás, con expresión de orgullo, esperó que Jesús fulminase a los soldados que lo vinieran a aprehender y estableciera su triunfo definitivo.

Cuando Judas vio que su maestro aún no se defendía, no ejercía su poder, no actuaba del modo esperado, comprendió, ya muy tarde, que se había equivocado. Que Jesús nunca había pensado en aniquilar impetuosamente a sus enemigos, que su destino era perecer en la cruz. Entonces fue, que angustiado, buscara a los sacerdotes devolviéndoles el dinero diciendo: “He pecado entregando una sangre inocente”.

El cambio de actitud de Judas lo provoca directamente la condena a muerte de Jesús. Por lo tanto que él no la esperaba. Porque Judas no quería la muerte de Jesús.

La tragedia de Judas fue que se negó a aceptar a Jesús como realmente era, y que trató de convertirlo en lo que él quería que fuese. El Drama de Judas fue el del hombre que creyó que sabía más que su Dios.

No sabemos si Judas se condenó o no — esto, solamente Dios lo sabe. Pero pensamos que vive en el Paraíso.

Finalmente, escuchemos lo que Orígenes nos dice, basándose en el final del evangelio de Mateo. Éste nos dice que cuando Judas se dio cuenta de lo que había hecho se apresuró a suicidarse para encontrarse con Jesús en el mundo de los muertos y allí, con el alma en descubierto, suplicarle su perdón.

 

Judas es la representación de los traidores que llevamos dentro de nosotros, es la manifestación en el Drama Cristico de nuestros pecados, tan grandes a veces que son capaces de la traición al Cristo. Cristo es la representación de la conciencia y Judas es quien nos trata de dirigir esa conciencia hacia los intereses del mundo, muy diferentes de los intereses del Padre. Judas simbolizado siempre con el saco de las 30 monedas es nuestro defecto de codicia que vende lo espiritual por lo material. Su papel es fundamental en la vida de Jesús pues nuestro avance espiritual casi siempre es detenido por los yoes judas que distraen nuestra atención hacia las banalidades del mundo. Nos vendemos por un plato de lentejas como dice el refrán popular.

 

 

 

Pedro con valor defiende a su Maestro

prendimiento“Entonces Simón Pedro, que tenía espada, sacóla, e hirió al siervo del pontífice, y le cortó la oreja derecha. Y el siervo se llamaba Malco” (Juan 18:10).

 

 

No cabe poner en duda el valor de Pedro. A pesar de la inferioridad de condiciones, arremetió contra la turba, que incluía soldados romanos armados. No había sido capaz de velar y orar siquiera por una hora, pero podía enfrentarse a toda una multitud. Desafió él solo a toda una turba enfurecida, pero aquella misma noche retrocedería vergonzosamente ante el dedo acusador de una criada. Era al mismo tiempo héroe físico, débil espiritual y cobarde moral. Hasta el día de hoy se compara con Pedro a aquel que comienza con bravuconadas y altanerías, para terminar en el fracaso y la derrota. En la iglesia moderna hay muchos con las características de Pedro. Pero hay esperanza para ellos, como la hubo para él. El punto débil de Pedro vino por fin a convertirse en su punto fuerte.

“Entonces Jesús le dice: Vuelve tu espada a su lugar; porque todos los que tomaren espada, a espada perecerán. ¿Acaso piensas que no puedo ahora orar a mi Padre, y él me daría más de doce legiones de ángeles?” (Mat. 26:52 y 53).

Ese reproche, junto al milagro de Jesús de restituir la oreja seccionada, evitó que Pedro se viera envuelto en muy serias dificultades.

 

“¿A quién buscáis?”, la muchedumbre respondió, “A Jesús Nazareno”. Jesús les dijo entonces: “Os he dicho que yo soy: pues si a mí buscáis, dejad ir a estos”. “Entonces dejándole todos sus discípulos, huyeron.”

(Juan 18:8; Mar. 14:50-52).

Los apóstoles se encontraron huyendo por salvar sus vidas. Juan parece haber sido el más valiente de ellos, dado que, tras su primera huida, regresó y permaneció tan cerca como le fue posible de su Maestro durante el resto de aquella noche, y hasta su muerte y entierro al atardecer del día siguiente. No es, pues, extraño que en varios lugares de la Escritura se lo denomine el “discípulo al cual amaba Jesús”. Justo antes de morir en la cruz, Jesús encomendó su madre a los cuidados de Juan. Son muy pocos los amigos que permanecen fieles en la crisis, y son ciertamente muy apreciados y amados.

 

Extractos de varias fuentes consultadas

 

 

 

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