Vivir la DUALIDAD sin identificarse con ella

 La Dualidad.
Todo ser humano quiere sentirse bien todo el tiempo. Casi nadie espera tener contratiempos, enfermedades, discusiones, atascos, pinchazos en los neumáticos ni computadoras que se descompongan, pero esas cosas pasan. Puesto que el ego nos insta a controlar la vida, siempre estamos ocupados buscando placer y evitando el dolor. Es esta carrera de ratas la que aparente nos trae tanta miseria. Cuando experimentamos contratiempos, el pánico surge y cuando hay prosperidad, la codicia entra en juego y el deseo por más crece.
La liberación no está en huir de los contratiempos o alcanzar la prosperidad, sino en abrazar a ambos. Uno no puede existir sin el otro. Todo tiene su yin y yang. Flujo y reflujo, inhalar y exhalar, día y noche, éxito y fracaso, ganar y perder, altas y bajas, dolor y placer. Todos estos elementos están innegablemente conectados unos con otros.
La dualidad es necesaria porque no es posible comprender si algo está caliente cuando no hemos entendido el concepto de frío.

 

Aventuras Emocionantes
Imagina una película en la que no existen los problemas, en donde todos y todo es exitoso, y no hay ni un solo revés. Por ejemplo, estás viendo los combates del Gladiador en el Coliseo y el emperador de repente se levanta y anuncia: ‘Lo siento, pero todos somos uno, así que hagamos a un lado esta tontería. Tiren sus armas y vamos todos a tomar un café. Oh, y pido disculpas por el hecho de que mi ego no se inflara al grado de exhibir todo tipo de comportamiento dominante y completamente loco. Me disculpo.’ El Gladiador baja sus armas y se va a casa, donde continúa con su existencia como granjero. Y eso es todo. Fin de la historia, fin de la película. Si esto sucediera, es probable que te pongas de pie en la sala de cine y digas: ‘¡Dios mío, ¿qué clase de película aburrida es esta?!’ Incluso podrías exigir un reembolso. Una película es divertida sólo gracias a la dualidad de lo que se representa.
Nuestras vidas son emocionantes gracias a todos los acontecimientos – dolor y placer incluidos. Tan pronto como vemos la vida como si fuera una película, comenzamos a entender que las cosas que consideramos ‘no divertidas’ o ‘molestas’ son sólo parte del guión. Es la dualidad lo que hace nuestra vida interesante y emocionante.

 
Dos Caras de la Moneda
Dolor y placer, salud y enfermedad, buena y mala suerte y amor y odio, todo es parte de la dualidad en la vida. Queremos una cara de la moneda, siempre sentirnos bien y felices, y a pesar de todos nuestros esfuerzos, nunca ha habido nadie en este planeta que haya tenido la experiencia de tener sólo buenos y felices tiempos. No tiene sentido tratar de evitar la dualidad.
La liberación viene cuando se comprende que la dualidad es hermosa porque es la única forma en que puede ocurrir la historia completa.
Cuando el yin y el yang son abrazados, hay paz interior. Hay la comprensión de que acumulas todo tipo de experiencias como actor; a veces divertidas, a veces menos divertidas, a veces emocionantes, y a veces aburridas. Cuando está presente esta comprensión, se ve que todo es precisamente como es, y como debería estar ocurriendo en el momento; sin resistencia, sin frustración, sin dependencia, y sin miedos irracionales. Hay paz interior y la experiencia de la vida deja de ser una carga. Uno se siente como si le hubieran quitado un peso de encima. Por eso se utiliza la palabra ‘iluminación’ (enlightenment _ ‘lighten’ _ aligerar).

Paul Smit

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