¿Cómo entender la idea de “hay un destino”? 4.5/5 (2)

Interlocutor: Estoy hecho un lío, porque tengo entendido que si algo tiene que suceder, sucederá porque no hay vuelta de hoja. Pero, desde mi punto de vista, eso implica que existe el destino.

Jeff Foster: en efecto, ese “tiene que suceder” parece implicar un destino, cierto tipo de futuro para este individuo que, en cierta manera, ha sido planificado. No obstante, todo eso no son más que palabras, conceptos, pensamientos, creencias, cosas mentales, y sólo sirven para que se mantenga la sensación de entidad individual.

En realidad, no podemos conocer el futuro. Surgen pensamientos sobre el futuro, proyecciones, predicciones e historias sobre lo que pasará, pero surgen ahora. Son pensamientos que surgen ahora, pensamientos sobre el destino, pensamientos sobre lo que pasará, pensamientos sobre el ego… pero no son más que pensamientos –en realidad,, pensamientos inofensivos-. Y todo eso surge en esto.

Y es cierto, podría decirse que “lo que tenga que pasar, pasará”, ¡pero es casi lo mismo que no decir nada! Lo que estoy intentando decir es que no se puede saber lo que pasará, ni siquiera en este momento, porque todo eso es una historia que se está desarrollando ahora. El destino es sólo una historia, un pensamiento, una creencia que se está forjando ahora. En cambio, la mente que busca parece ignorar la Claridad y viveza que impregnan el momento presente, y las convierte en una meta, en algo que hay que alcanzar en un futuro.

No hay destino, no hay futuro, sólo hay esto. Más claro, imposible.

Aunque también se puede ver de esta manera: esto ya es el destino. Aquí mismo, ahora mismo, esto es el destino. ¿Cómo iba a ser de otra forma? Tu vida entera, todas tus penas y tu búsqueda, tus altibajos, tus logros y tus fracasos… el único propósito de todo esto es que puedas estar aquí, ahora, leyendo estas palabras. Ése es tu destino. ¡Ése es el gran chiste cósmico de toda esta historia!

Jeff Foster (La vida sin centro)

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