El JÑANA es el más alto cometido de la espiritualidad 5/5 (1)

La gloria del Jñana Yoga

Un Hatha Yogui comienza su Sadhana con el cuerpo y el Prana. Un Raja Yogui comienza su práctica espiritual con la mente. Un Jñana Yogui comienza su Sadhana espiritual con el Buddhi y la Voluntad. Para ser más exactos un Jñana Yogui comienza directamente con Brahman. Repite constantemente: “Aham Brahmasmi” (Yo soy Brahman). El que está tratando de fijar la mente en Brahman está realmente haciendo el más alto Karma Yoga, el más alto Yajña, el más alto deber y la más alta caridad. Él no tiene que visitar Tirthas. Él no tiene que distribuir la caridad.

Requisitos para el estudiante de Jñana Yoga

Se exige del aspirante espiritual o del serio buscador de la Verdad un completo desapego de las cosas externas, los múltiples objetos de los sentidos, junto con una capacidad de abstracción metafísica y concentración en las cosas interiores. La voz del espíritu puro no se puede escuchar hasta que todos los órganos superficiales dejan de existir.

Sama (calmar la mente por medio de Vasana-Tyaga) y Dama (restricción de los Indriyas) son dos elementos importantes de Shatsampat. Sama y Dama son realmente Kriyas yóguicos. Cuando esta Sadhana termina, tendrás que recurrir a Sravana y Manana. Cuando sigues profundamente el Nididhyasana, es necesario un aislamiento de tres años.

La purificación de la mente por sí sola no producirá Brahma-Jñana. La mente purificada se vuelve apta para recibir la luz trascendental y Ananda. Tendrás que refugiarte en Sravana, Manana y Nididhyasana después de la purificación de la mente.

Sravana, Manana y Nididhyasana (escuchar Srutis, reflexión y después la meditación sobre Brahman) son los tres procesos vedánticos para la consecución de Jñana (Jñanadvaita-Nishtha). Esta es la escalera de tres peldaños por la cual el vedantín asciende a Brahman. Si haces Sravana o escuchas los Srutis una vez, debes hacer Manana diez veces (reflexionar en lo escuchado) y cien veces o mil veces Nididhyasana (profunda y constante meditación). Sólo entonces se alcanzan los verdaderos frutos.

Para un hombre con Antarmukha Vritti, cambio del ángulo de visión, solo el Vairagya y Mumukshutva es apto para el estudio del Vedanta y la práctica del OM y la contemplación Jñana yóguica. Sólo un hombre así será realmente beneficiado.

Cuando un hombre tiene la firme convicción de que los nombres y las formas son irreales y el Adhishthana (sustrato) detrás es real, entonces se dice que su ángulo de visión ha cambiado.

Es sólo a través de tu intrépida energía y tus propios esfuerzos infatigables que puedes obtener Brahma-Jñana. El Gurú y los Sastras pueden mostrarte el camino y eliminar tus dudas. El modo Anubhava de Aparoksha (conocimiento intuitivo directo) se deja para tu propia experiencia. Un hombre hambriento tendrá que comer por sí mismo. El que tiene un severo picazón tendrá que rascarse por sí mismo.

 

La Indagación “¿Quién soy yo?”

Moksha (la liberación de la rueda de nacimiento y muerte del Samsara) llega a través de Jñana (conocimiento del Atman o Dios). Jñana llega a través de Vichara (indagación correcta) de “¿Quién soy yo?” o a través de la comprensión y reflexión en el correcto significado esencial de la Mahavakya: “Tat Tvam Asi” (Tú eres Eso) de los Upanishads. La indagación de “¿Quién soy yo?” y la comprensión de “Tat Tvam Asi” son una y la misma.

Brahma-Jñana, que indaga sobre la verdadera naturaleza del “yo” es el fuego que destruye la mente. Es el “Jñanagni” al que hace referencia el Gita (IV-37): “Jñanagnih sarvakarmani bhasmasatkurute tatha – El fuego de la sabiduría reduce todas las acciones (y el falso “yo”) a cenizas.”

Cuando cualquier pensamiento surja en la mente, indaga: ¿Por qué ha surgido este Vritti (modificación)? ¿A quién le concierne? ¿Quién soy yo? Todos los pensamientos finalmente morirán. Todas las actividades mentales cesarán. La mente se vuelve hacia adentro. Descansará en Atman. Esta es la Sadhana Vedántica. Tendrás que persistir constantemente en la Sadhana cualesquiera que sean los pensamientos que surjan. El único pensamiento “¿Quién soy yo?” destruirá todos los otros pensamientos de naturaleza mundana. Ese pensamiento morirá por sí mismo. El ego se desvanecerá. El remanente que queda es kevala Asti; Chinmatra; Kevala Suddha Chaitanya; Chidakasha-Matra, que es Nama-Rupa-Rahita (libre de todos los nombres y formas), Vyavahararahita, Mala-Vasana-Rahita, Nishkriya, Niravayava, que es Santa-Siva-Advaita del Mandukya Upanishad. Eso es Atman. Es todo lo que hay que saber.

¿Quién ilumina en los sueños? No hay otra luz allí. La mente no es auto-luminosa. Es Jada. Es Brahman el que ilumina los objetos en el sueño.

Supongamos que hay una luz resplandeciente en la noche. Tú estás a distancia. Algo se interpone entre tú y la luz como una obstrucción y no puedes ver la luz. Pero puedes ver claramente los objetos que están iluminados por la luz. Aunque no puedes ver la luz directamente, claramente concluyes que debe haber una gran luz por medio de la percepción de los objetos. Así también, debe haber un iluminador auto-luminoso detrás de esta Naturaleza.

Ese iluminador, la “Luz de luces” (Jyotisham-api tajjyotih) es el Adhishthana (sostén) de este mundo ilusorio.

No soy ni el Prana ni los sentidos. Soy muy distinto de éstos. Soy Sakshi (el testigo) de estos y sus actividades. Soy Sat-Chit-Ananda Svarupa. Esto por sí solo es suficiente para la meditación Nirguna Vedántica (meditación sin forma y sin atributo). Inmediatamente serás elevado a la más alta cumbre de la gloria. Esta es la mejor fórmula.

Si tienes una fuerte Nischaya (determinación) solamente en la fórmula anterior, se denomina Paroksha Jñana (conocimiento indirecto de Brahman). Si tienes Anubhava real a través de la meditación, se denomina Aparoksha Jñana (conocimiento intuitivo directo de Brahman) o Atmasakshatkara.

Si vas más allá de la consciencia del cuerpo, si puedes abandonar la idea-cuerpo y si la mente descansa en el Atman o el Sí mismo, entonces, sin duda, eres Sukhi, Santa y Mukta (feliz, pacífico y libre).

La mente tiene un poder reflexivo de mirar dentro de sus propias profundidades. Un Raja Yogui desarrolla este poder. La introspección ayuda a cultivar esta facultad yóguica. Entra en el silencio ahora a partir de hoy en una habitación oscura y tranquila. Observa la mente cuidadosamente. Sé paciente. No te identifiques con la mente. Sé un Sakshi o testigo silencioso. Sepárate. Puedes percibir directamente los diferentes estados mentales.

por Swami Sivananda

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