Amigos de OMNIA IN UNO… 5/5 (12)

Amigos de OMNIA IN UNO, seguramente os habéis  dado cuenta que por unas semanas he mantenido parada la continuada actividad semanal de publicar artículos en la WEB. Es claro que esto ha sido vinculado a la pandemia que estamos viviendo.

No me había pronunciado ante ello porque mi actitud siempre ante algo desconocido suele ser primeramente de observador silente.

Por supuesto no es mi pretensión hablar del coronavirus, creo que hay sobredosis de información y sobrantes puntos de vista de este tema mires donde mires, de hecho deberíamos hacer la pequeña reflexión si esta sobredosis nos ha hecho verdaderos adictos al consumo diario de información, más incluso de lo que ya eramos.

En estos días atrás hemos pasado del asombro de ver calles vacías en una ciudad china que nunca hemos oído, a estar obligados a estar en casa mirando por la ventana no precisamente el paisaje, sino la incertidumbre de nuestro futuro. Hemos visto crecer solidaridad al mismo tiempo que contagiados y muertos. Hemos visto trabajar a algunos hasta desfallecer y nosotros no poder hacer otra cosa que mostradles admiración desde nuestras ventanas y balcones. Incluso hemos puesto música y humor en miles de mensajes de Whatsapp intentando no ver tan de cerca el llanto y dolor de muchos otros que salen retratados en los titulares de todos los periódicos de hace mas de tres semanas.

Efectivamente son tres semanas, aquí en España, cuando vimos que Madrid empezó a cerrar colegios y universidades. Tres semanas desde los primeros 1000 contagiados. Tres semanas desde que nos dimos cuenta que este escenario no lo habíamos contemplado nunca antes pero es indudable que ha asaltado mi forma de vida.

Tres semanas después han pasado tantas cosas a nuestro alrededor, que no nos hemos percatado que alguien ha trabajado día y noche sin parar desde que esto comenzase. Sin aliento, sin descanso nuestra mente lo está dando dando todo.

Sin las rutinas diarias del trabajo, sin los chistes y comentarios de nuestros compañeros, sin poder hacer deporte, sin poder salir a caminar, la mente tiene muchísimas mas horas de actividad para especular sobre lo que está pasando. Por su naturaleza, la mente se va a proveer de todo tipo de informaciones porque considera que cuanto mejor informado; más preparado. Buscamos cada día la ultima noticia, la mejor estadística, las opiniones de los expertos, y a veces incluso de los menos expertos pero más alternativos. A la mente todo le vale y en un escenario como este de tanta incertidumbre, encuentra un caldo de cultivo para devorarlo todo.

En estas semanas pasadas no podíamos aquí, en estos artículos, ni tan siquiera insinuar que la mente se parase, que sofocásemos el pensamiento que es y ha sido desde hace años nuestra finalidad en este Blog y por ello OMNIA IN UNO enmudeció.

Es ahora, pasado este tiempo cuando desde dentro de algunos arranca una sensibilidad que nos indica algo que reconocemos de otras ocasiones cuando hemos tenido fuertes problemas personales, la SATURACIÓN de pensamientos.

Como en una canción existe el sonido y el silencio para que se de la melodía es ahora cuando empezamos a necesitar ese SILENCIO trasparente porque de ruido ya estamos colmados.

Estamos ahora confinados y es un momento ideal para arrancar una rutina de meditación en el silencio. Este tipo de meditación es el mas complejo en sus primeros estadíos pero luego es un gozo que nunca vamos a poder explicar en palabras. Si el principio es muy costoso es por la adicción de la mente a estar siempre en agitación pero aun mas por los nudos del cuerpo o “samscaras”. El próximo artículo voy a tratar de escribir cómo empezar y tener éxito en la meditación que apunta al silencio. Por lo menos para mí ha sido la puerta para romper la continuidad con el pensamiento y el disfrute del SILENCIO.

 

Icaro Dedaloson

 

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